Presentación

LA CASITA

Hoy después de muchos años, en los que el Instituto ha crecido en todos los aspectos, en nuestras comunidades locales se tiene como modelo de vida comunitaria y misionera a "La Casita". Aquella pequeña casa que luego se convirtiría en la "Casa de la Misión San Juan Eudes", por disposición de la Providencia Divina ya no hace parte de la infraestructura del Instituto, pero todos sus miembros llevamos un pedacito de ella en nuestros corazones para implantarla en los lugares de misión como símbolo de la esencia misionera de ella brotó.

Era una casa de vareque, dos piezas y un pequeño corredor con una incipiente cocina. Era la casa de campo- donde los Jesuitas venían a descansar después de sus labores educativas y pastorales en el Colegio Caro. Todavía en Ocaña son testigos de su presencia el monumento a Cristo Rey y las tapias roídas por el tiempo en elcamino a la Rinconada cerca de la Casita.

La Misión es el llamado Evangélico más fuerte que ha podido brotar del corazón y de los labios de Jesús.

"Id al mundo entero y proclamad la buena noticia" (Mc. 16,15), es todavía, como lo dice el Papa Juan Pablo II en la Encíclica REDEMPTORIS MISSIO, número uno, un imperativo, una realidad paradigmática que hay que cumplir, pues falta tanta gente por evangelizar.

La Diócesis de Ocaña en respuesta a este llamado se alegra como Madre por el don de un Instituto que abierto a la Misión cosecha sus primeros frutos.

En estas líneas, encontrarán la historia de esta iniciativa misionera que brotó del corazón de un grupo de jóvenes animados por un sacerdote que un día quisieron asumir este reto.

Los acontecimientos aquí registrados manifiestan el cotidiano vivir de un grupo de Cristianos, que apoyados en la Divina Providencia, el Amor a la Santísima VirgenMadre y Señora y la guía espiritual de su Patrono San Juan Eudes se consagran sin reservas a la obra misionera.

Historia

Siendo Párroco el Reverendo Padre Humberto Lugo Argüelles en Convención, en la Parroquia de Nuestra Señora del Monte Carmelo (1979 - 1984), inició la formación de misioneros con un grupo de jóvenes que se preparaban en el proyecto de Ministerios Laicales en la Diócesis. En 1980 se inicia la experiencia con los actuales padres: Jesús Emilio Pérez, Juan Amaya León y dos jóvenes más. Al año siguiente llega el joven Jesús Emel Vivas Bacca que hoy sacerdote, estudia en Florencia Italia. Debido al traslado del Padre Lugo a Aguachica (Parroquia Nuestra Señora del Carmen), la experiencia entró en receso y los jóvenes fueron enviados al Seminario Campesino de Yarumal. Partieron en aquella época: Yesid Castilla, Celiar Madariaga, Juan Amaya, Jesús Emilio Pérez, y otros. Dos de ellos se hicieron Sacerdotes, Juan Amaya a quientanto le debe el Instituto y Jesús Emilio Pérez, que trabajan en la Diócesis de Ocaña, los otros son docentes en diversas partes de Nuestra Provincia. 1985 - 1988: El Padre Humberto Lugo Argüelles realiza estudios en Roma y Jerusalén. Continúa pensando en el aporte misionero de Ocaña para el mundo. 1988 - 1990: Regresa el Padre Lugo de Roma y Jerusalén, durante este tiempo trabaja en el Secretariado Permanente del Episcopado Colombiano como Director del Departamento de Diaconado Permanente, Coordinador General de la Misión Nacional de Reconciliación, encargado del Departamento de Vocaciones y Seminarios y Vida Consagrada.

La voz del Papa

(1990): Monseñor Ignacio Gómez Aristizábal va a la visita Ad Limina a Roma. De paso por Bogotá se encuentra con el Padre Lugo y le cuenta que el Papa al ver el número grande de Seminaristas que tiene la Diócesis de Ocaña, le pregunta. "AY qué está haciendo por la Misión
Ad Gentes?"; Monseñor en esta breve conversación abre un horizonte a la Misión Ad Gentes.... le dice al Padre Lugo "debemos hacer algo para responder al Santo Padre". 1990 - 1991: Regresa el Padre Lugo a Ocaña, inicia su trabajo pastoral en la Parroquia de la Inmaculada Concepción, en el Seminario Mayor y en la formación de los Diáconos Permanentes. Es el momento para reiniciar su anhelado proyecto misionero. Cuatro jóvenes de Aguas Claras: José de Jesús Amaya León, Raúl Guerrero, Carlos Amaya León, Ariel Alvarez Verjel asumen el riesgo de seguir esta utopia misionera haciendo comunidad en una pequeña Casita en los terrenos del Seminario Mayor. Estos jóvenes, desde la llegada del padre y con la ayuda del Seminarista Giovanny Hernández, Eudista hoy sacerdote trabajando en Barranquilla, antes de iniciar la vida comunitaria en la Casita, es decir año y medio antes, en trabajo catequético, sin sede propia, con encuentros semanales, habían iniciado su formación como futuros Por circunstancias señaladas por Dios y por fuerza de tanto pedir, se presenta la ocasión de tener un lugar para vivir comunitariamente, el Padre Lugo llega al economato del Seminario. Monseñor Ignacio que había seguido con carisma de discernimiento el proceso de la obra, a petición del Padre Lugo, le permite un lote de terreno para trabajar y la Casita que hasta ese momento había sido la residencia del conductor del Seminario y que estaba abandonada debido a su mal estado. Allí sealbergarán los primeros misioneros.

¿Qué era La Casita?

Era una casa de vareque, dos piezas y un pequeño corredor con una incipiente cocina. Se llamaba San Bernardo -era la casa de campo- donde los Jesuitas venían a descansar después de sus labores educativas y pastorales en el Colegio Caro. Todavía en Ocaña son testigos de su presencia el monumento a Cristo Rey y las tapias roídas por el tiempo en el camino a la Rinconada cerca de la Casita. ¿La Casita estaba predestinada?

El retiro preparatorio

(Del 15 al 20 de Junio): El Padre Juan Amaya (Diácono ese año) ea el Seminario Mayor ayuda al Padre Lugo a orientar el retiro que prepara la llegada a la Casita. Durante cinco días.., Raúl, José de Jesús, Ariel, Carlos, y ya se había unido Efraín, y otros dos jóvenes: Raúl Carrascal y John Félix Santiago; se preparan para empezar la vida comunitaria. Así el 29 de Junio de 1992 en solemne Misa en la Casita se inauguró esta vida al estilo de la Iglesia Primitiva.

Nuestro apellido

CASA DE LA MISIÓN SAN JUAN EUDES"
Es necesario un cierto "apellido" para la casa; el Padre Lugo, formado en la Espiritualidad Eudista -perteneciendo a la Congregación Eudista en calidad de Sacerdote Asociado-, presenta la vida de San Juan Eudes a los jóvenes, quienes como el Padre, asumen el sentido misionero de Juan Eudes, y como lema: 'Servir a Cristo y a su Iglesia con Corazón Grande y ánimo decidido": "CORDE MAGNO El ANIMO VOLENTI".

La presencia de la espiritualidad eudista en Ocaña

El Padre Diego Jaramillo viene como Superior Provincial, a responder la petición de la Diócesis para asumir el Seminario Mayor. Por supuesto, nos visita. Hubo en él una frase, un tanto profética: "ojalá, que en el futuro donde estemos nosotros, también haya una Casita de la misión". Hoy en Huancayo y en Tacna - Perú se ha hecho realidad esta profecía. (1996) Con inmensa alegría recibimos la noticia que los Padres Eudistas asumían el Seminario Mayor de la Diócesis, llegado así el primer equipo se puso a disposición para colaborarnos. Gratísima fue su ayuda en el campo de formación, en el conocimiento de la vida de San Juan Eudes y su espiritualidad. El Licenciado Luis Carlos López Villota dejó inmensa huella en nosotros, por su bondad, responsabilidad y amor a María. Actualmente los Padres Víctor Raúl Sánchez y Jorge Acevedo desde el Seminario Mayor El Buen Pastor continúan esta presencia con incondicionable generosidad.

El Señor quiere la obra

La Casa crece paulatinamente en su estructura y en personal, el Señor esparce su llamada por toda la Provincia por medio de los Párrocos. Muchos jóvenes aceptan la llamada y entran en contacto con nosotros. Después de participar de la convivencia de fin de año ingresan a la Casita. El número aumenta y las preocupaciones de sostenimiento también.

Siempre hemos puesto la confianza en el Señor. A pesar del crecimiento del personal y de los apuros económicos no rechazamos las inquietudes vocacionales de los aspirantes que enriquecen nuestra Casa. ¿Cómo no hacer alarde, de la inmensa generosidad de nuestros benefactores que siempre están apoyándonos para que la obra continúe?

Visita del Nuncio Apostólico

El 23 de Abril de 1995 el Excelentísimo Monseñor PAOLO ROMEO, Nuncio de Su Santidad en Colombia visita la Ciudad de Ocaña. Entre las muchas actividades que tuvo, nuestro Obispo lo trae a la Casita para la bendición solemne de la Capilla dedicada a los Sagrados Corazones. Fue grata su presencia, pero especialmente su mensaje misionero: "En nombre del Papa os exhorto a impulsar con nuevo ardor, nuevos métodos y nuevas experiencias la evangelización aquí y en todo el mundo" (palabras a los alumnos).

La confirmación de nuestro carisma

Nuestro Obispo para dar carácter jurídico a la obra, nos llamó en un primer momento "Seminario Misionero Diocesano". En 1998 en su visita a Roma hace las respectivas consultas ante la Santa Sede acerca de nuestra identidad. De regreso se inician los trámites para constituirnos en Sociedad de Vida Apostólica de Derecho Diocesano. Así el 15 de Agosto de 1998 en Misa solemne bajo el patrocinio de la Excelsa Patrona de Ocaña, se leyó el Decreto 092 por el cual quedamos jurídicamente constituidos en Instituto Misionero San Juan Eudes, Saciedad de Vida Apostólica de Derecho Diocesano.